sábado, 30 de junio de 2012

Di adiós al insomnio y a los infartos

Di adiós al insomnio y a los infartos

Para combatir el Insomnio, unas flexiones de seguro te harán dormir, pese a que de los consejos que se suelen dar  a las personas que tienen insomnio  es que no hagan ejercicio antes de acostarse, ya que el aumento del nivel de energía y de la frecuencia cardíaca puede alterar el sueño. Pero un estudio dice lo contrario desmintiendo esta creencia y sostiene que el ejercicio ayudaría a conciliar el sueño más rápidamente (hasta 2 o tres veces antes). La razón estriba en que la actividad física reduce la ansiedad e incremente la temperatura corporal ( de la misma forma que lo haría un baño caliente), factores que contribuyen a dormir más fácilmente.

En el caso de los infartos, según una investigación de cardiólogos de la Universidad de Texas, confirmó que un programa de ejercicio suave, siempre supervisado parece mejorar el estado de las coronarias de los pacientes infartados. Durante siete años se hizo u seguimiento a 406 supervivientes de un infarto atendiendo a su falta de actividad, actividad física constante, en aumento y decreciente. Los resultados fueron contundentes; el grupo de actividad física disminuida presentó el mayor índice de riesgo relativo a la muerte, y el que aumentó sus hábitos deportivos ofreció el menor riesgo de fallecimiento.  Así que  ¿Quién ha dicho que sufrir un infarto de miocardio u otro accidente coronario es sinónimo de postración de por vida?, esta muy equivocado, ya que el ejercicio físico se presenta como una de las mejores  terapias para las personas que ha padecido un episodio de este tipo, aunque, eso sí, siempre bajo el consejo y la estrecha vigilancia de los expertos. Este trabajo sirve para reforzar la nueva teoría que recomienda incrementar los hábitos de ejercicio entre las personas que han sufrido un infarto en el miocardio, ya sea caminando, trotando o con montando la  bicicleta elíptica, ya que mejora la capacidad de las arterias para dilatarse cuando sea necesario facilitar la circulación de la sangre.

Caminar: El ejercicio aeróbico es básico durante el proceso de rehabilitación cardíaca. Caminar es la actividad aeróbica más sencillas y más al alcance de todos. La dosis idónea tanto para este ejercicio como para todos los Aeróbicos es de una hora cinco veces a la semana. Y la intensidad recomendada es del setenta y cinco por ciento de la capacidad máxima.

Correr: Tanto si se opta por realizar esta actividad al aire libre como si se evoluciona sobre un tapiz rodante. el paciente debe asegurarse de que su estado cardiovascular soporta la carrera continua. Una vez hecho esto, verá como mejora su tensión arterial, su nivel de colesterol y su actividad fibrinolítica.

Montar en bicicleta eliptica o normal: Al igual que el caminar, montar en bicicleta, por su carácter aeróbico, es una buena opción. Lo mejor es comenzar con sesiones suaves y cortas para ir aumentando paulatinamente a intensidad y la duración. Cualquiera de estas dos es una excelente alternativa.



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