sábado, 21 de diciembre de 2013

Cuidado con la Insolación

Cuidado con la Insolación

La piel que está ligeramente bronceada resiste más a las infecciones e incluso a las quemaduras de sol. Muchos dermatólogos recomiendan el sol como tratamiento de dermatitis ya que los rayos fortalecen el sistema inmunitario y el sistema cardiovascular. Esto mejora la circulación de la sangre, el pulso y la presión arterial. Hay que tener cuidado si se expone mucho tiempo al sol, ya que se puede caer en la Insolación. Esta se caracteriza por náuseas, vómitos, cefalea, calor de la piel, sopor y alteración de las fibras musculares expuestas a sus efectos. En casos extremos pueden observarse convulsiones y otras afecciones graves.

Se suele recomendar asolearse en caso de ictericia o que haya algún problema pulmonar. El calor del sol hace que las glándulas sudoríparas se activen eliminando lo que el cuerpo no necesita a través del sudor. Se considera que los rayos solares generan un buen humor, energía, optimismo y ayudan a liberar endorfinas, las hormonas relacionadas con el bienestar. La piel recibe vitamina D del sol, que es muy importante para los huesos y que los intestinos puedan absorber correctamente el calcio. Esta vitamina impide que se desarrollen ciertas células cancerígenas, sobre todo las de cáncer de colon, pecho, leucemia y linfomas.


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